
La calumnia es la imputación falsa de un delito determinado pero que pueda perseguirse de oficio. A diferencia de la injuria (que es una ofensa genérica), la calumnia ocurre cuando una persona afirma que otra ha cometido un crimen o simple delito (por ejemplo, acusar a alguien de ser un "ladrón", "estafador" o "abusador") sabiendo que dicha acusación es falsa o sin tener pruebas de ello.
El legislador castiga la calumnia con mayor severidad que la injuria, pues no solo afecta la honra, sino que pone en marcha el aparato judicial injustamente:
Calumnia sobre Crimen (Delitos graves): Si se imputa un crimen, las penas pueden llegar al presidio menor en su grado medio (541 días a 3 años) y multa de 11 a 20 UTM.
Calumnia sobre Simple Delito: Se sanciona con reclusión menor en su grado mínimo (61 a 540 días) y multa de 6 a 10 UTM.
Publicidad: Si la calumnia se propaga por medios de comunicación o redes sociales de forma masiva, la pena se aplica en su grado máximo.
La defensa en un juicio de calumnias requiere una estrategia técnica para desvirtuar la falsedad o la precisión de la imputación:
Prueba de la Verdad (Exceptio Veritatis): A diferencia de la injuria, en la calumnia el querellado siempre puede probar la verdad de la imputación. Si logramos demostrar que el delito imputado efectivamente ocurrió o que existe una investigación vigente que lo respalda, el acusado de calumnia queda exento de toda responsabilidad penal.
Falta de Determinación del Delito: Para que exista calumnia, la imputación debe ser de un delito determinado. Si la expresión fue vaga o imprecisa (insultos generales), nuestra estrategia busca la recalificación a injuria leve o la absolución por atipicidad, ya que no se cumplen los requisitos técnicos de la calumnia.
Ausencia de Dolo (Error de Hecho): Defendemos la tesis de que nuestro representado actuó bajo la convicción de que estaba denunciando un hecho real. Si existe un error excusable sobre la veracidad de los hechos, no hay ánimo de calumniar y, por tanto, no hay delito.
Conciliación y Retractación: El procedimiento penal privado chileno obliga a una audiencia de conciliación. Gestionamos soluciones que eviten el juicio oral, como retractaciones formales o disculpas públicas, que permiten poner fin al conflicto sin una condena en el extracto de filiación.
Una acusación falsa de delito puede destruir la carrera y la vida de una persona, pero una querella por calumnia mal fundada también puede ser revertida. Nuestra defensa se encarga de proteger su derecho a la verdad y a la libre denuncia de hechos irregulares.